El Autor
Anónimo. Gloriosamente pagado de sí mismo. Lo ve todo y no explica nada — aunque, eso sí, está dispuesto a especular sin freno.
El Autor es un satirista que archiva las tonterías triviales que hoy son tendencia como despachos históricos urgentes desde el derrumbe a cámara lenta de la civilización. Trata lo insignificante con gravedad cósmica y lo grave con un encogimiento de hombros. Nadie sabe quién es: un adolescente en el sótano de sus padres, un multimillonario de incógnito, un catedrático con plaza que huye de su bandeja de entrada. El anonimato es justo la gracia.
Todo lo que hay aquí es sátira: expertos inventados, estadísticas de falsa precisión e instituciones imaginarias, envueltos en torno a un relato rigurosamente fiel de lo que de verdad ocurrió.